Acude a Cristo para conocer la verdad

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 31 de Enero

Monseñor Gregory Parkes

 

“Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas”.

– Marcos 1, 22

 

¿Tiendes a escuchar a ciertas personas más que a otras? ¿Tienes algún noticiero favorito? ¿Adónde te diriges para averiguar alguna información importante o crucial? Probablemente busques a alguien o alguna fuente en la que puedes confiar.


Éste fue el caso con Jesús. En el Evangelio según san Marcos de este fin de semana leemos que Jesús llega a la sinagoga y comienza a enseñar. La gente está asombrada porque enseñó de una manera diferente a los escribas. Un hombre con un espíritu inmundo dice: “¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”. Jesús ordena al espíritu que salga del hombre y el espíritu lo obedece de una manera bastante dramática. Éste es el primer exorcismo de Jesús del que tengamos constancia. Los testigos estaban asombrados por lo que acababan de presenciar.


Una observación interesante en esta historia es que el espíritu inmundo reconoce la autoridad de Jesús, no sólo como maestro, sino también como el Santo de Dios. Reconoció el poder transformador de Jesús. Sin embargo, a lo largo de su ministerio de enseñanza, los líderes de la Iglesia, los oficiales del gobierno y muchos en la comunidad continuaron cuestionando su autoridad. Así sucedió durante toda su vida, incluso hasta su pasión y muerte. Aún hoy en día hay muchas personas que no creen en Jesucristo.


A pesar de ser cristianos permitimos que muchas otras cosas de este mundo gobiernen nuestra vida, tales como el acierto político, el dinero, nuestra necesidad de ser reconocido y el deseo de llegar a la cima. Pero Cristo es la autoridad y el que gobierna todas las cosas, incluso a ti y a mí. Lo decimos, pero ¿lo creemos?


Ten hoy la valentía de reconocer y aceptar que Cristo es el rey de tu vida, a quien acudes cuando necesitas conocer la verdad. Reza para que el Espíritu Santo te guíe en todas tus decisiones y te fortalezca para dar testimonio a los demás.