Ámense los unos a los otros

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 9 de Mayo

Monseñor Gregory Parkes

 

“Jesús dijo a sus discípulos: «Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor»”. – Juan 15, 9

 

A veces es más fácil hablar sobre amar a los demás que hacerlo. La palabra “amor” es una palabra poderosa.
Decirle a alguien que lo amas puede evocar una respuesta emocional. Estás compartiendo tus sentimientos más profundos y estás abriéndole tu alma. En el Evangelio de san Juan para hoy, Jesús les dice a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo.

Permanezcan en mi amor”. Jesús continúa hablando de la profundidad de su amor y de que daría su vida por ellos. Más tarde les da este mandamiento: “Ámense los unos a los otros”.

Nuestro mundo actual parece estar en constante agitación y lo podemos comprobar en las redes sociales. Oímos acerca de casos violentos debido a riñas de tráfico y vemos violencia en las noticias todo el tiempo. Esto es una contradicción al mandato de Jesús de amarnos los unos a los otros. Es fácil amar a tus padres, a tus parientes e incluso a tu mascota. Por supuesto, puedes enfadarte o molestarte por algo que dicen o hacen, pero sigues amándolos. Sin embargo, ¿qué pasa con los extraños, los que comparten el tráfico, los que están en las redes sociales o al otro lado del espectro político? ¿Qué pasa con los que piden ayuda en la calle? ¿Qué pasa con los que son diferentes a nosotros por su color de piel, sus tradiciones religiosas u su orientación sexual?

Jesús nos mandó amar a todos, no sólo a unos pocos, lo cual significa mostrar compasión, misericordia y perdón. O sea, se trata de poner el bien de tu hermano, hermana, amigo o extraño por encima de tus propios sentimientos. Se nos enseña a odiar el pecado, pero a amar al pecador. Ten el valor de mostrarle tu amor a alguien que te ha ofendido perdonándolo. Y esfuérzate por amar a los que son difíciles de amar.