Como un grano de mostaza

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 13 de Junio

Monseñor Gregory Parkes

 

Les dijo también: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra».

-Marcos 4, 30-32

 

“El Reino de Dios es como…” es una frase que Jesús utiliza a lo largo de los Evangelios para enseñar a sus discípulos. Utiliza imágenes o parábolas para ayudar a las multitudes a comprender mejor un concepto o una realidad difícil. Éste es el caso en el Evangelio según san Marcos de este fin de semana.

 

Les dice que el Reino de Dios es como un grano de mostaza, que es una de las semillas más pequeñas de la tierra. Sin embargo, crece hasta convertirse en uno de los arbustos más grandes, con ramas tan grandes que los pájaros pueden anidar en ellas. Es algo que tiene un comienzo muy pequeño y humilde, pero que con el tiempo sigue creciendo hasta convertirse en algo significativo.

 

No se puede ver crecer una semilla cuando primero se siembra. Pero con el tiempo germina, echa raíces, se expande y produce frutos. Es un proceso muy gradual, pero el crecimiento es continuo y constante. El potencial para convertirse en algo grande está ahí desde el momento en que se siembra. Nuestra fe es como esa semilla. De niños nuestra compresión de las cosas no es completa. Pero el potencial ya está presente. Se necesitan años de oración, contemplación, estudio y reflexión para comprender siquiera los conceptos básicos de nuestra fe. Pero mediante nuestra dedicación y nuestro compromiso, nuestra fe puede crecer y llegar a ser transformadora y dadora de vida para las personas a nuestro derredor por nuestro ejemplo y testimonio.

 

Los deportistas dedican mucho tiempo a adiestrarse para ser más fuertes y hábiles. Lo mismo ocurre con nuestra fe. Cuanto más estudies, reces y practiques la fe, más cosas te revelará Dios. Dedica algún tiempo esta semana a estudiar las Escrituras, tal vez sólo uno o dos versículos, y descubre cómo Dios puede hablarte a través de su palabra. Puede que te sorprenda lo que descubras de ti mismo y de que eres parte del Reino de Dios.