Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 5 de Julio

Monseñor Gregory Parkes

 

“Entrégaselo a Dios”. Quizás has oído esta frase antes. Está basada en el pasaje bíblico de este domingo tomado del capítulo 11 del Evangelio según san Mateo. “Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso”. A menudo estas palabras nos sirven de consuelo, pero no necesariamente es así para otras personas con quienes estás en contacto.

 

Quizás esas personas estén atravesando por una situación o prueba difícil y no sientan ese mismo consuelo. A veces la vida nos da golpes que no dejan que las cosas nos vayan bien. Algunos se podrían preguntar: “¿Cuándo terminará esto?” “¿Cuándo habrá una tregua?” Tomando en serio lo de entregárselo todo a Dios, tu oración pudiera ser: “Jesús, aquí te entrego esto. Ahora ponle manos a la obra”. Pero el resultado no termina siendo lo que tú esperabas. Esto no significa que no entreguemos las cosas a Dios…pues sí debemos hacerlo.
A simple vista, este texto bíblico parece contradecir otros pasajes como: “el que quiera venir detrás de mí, que cargue con su cruz y me siga”. Podrías preguntarte: “¿Pues qué es entonces, cargar la cruz o dejar que él lleve la carga?”


La respuesta es: “las dos cosas a la vez”, aunque se nos haga difícil. A veces nuestros deseos y planes no son los mismos de los de Dios. Tenemos que tomar en serio y con humildad lo que Dios tiene reservado para nosotros dentro del marco de nuestra vida.
Cuando las cosas se pongan difíciles, y se pondrán, se lo debemos entregar todo a Dios mientras hacemos de nuestra parte. Muy a menudo o queremos encargarnos de la situación nosotros mismos o no hacemos nada y nos cruzamos de brazos.


En realidad, encargarse de la situación es permitir que el Espíritu Santo guíe tus acciones. Tenemos que “soltar nuestras riendas y dejarnos llevar por Dios”. Es fácil decirlo, pero difícil hacerlo. Ora para recibir la gracia de la paciencia, la humildad y la valentía para entregarle a Dios tu vida, tu corazón y tu alma. Te prometo que las cosas serán más fáciles si así lo haces.