Descanso

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 18 de Julio

Monseñor Gregory Parkes

Entonces él les dijo: «Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco».  – Marcos 6, 31

Cuando tú y yo pasamos por situaciones en casa o en el trabajo que nos causan estrés es probable que queramos darnos un tiempo a solas para calmarnos. A algunas personas les gusta salir a caminar o hacer ejercicio en esos momentos. Si eres padre o madre, especialmente de niños pequeños, ese tiempo de “soledad” es valioso y extremadamente raro, ya que tus niños exigen tu atención. Necesitan ser alimentados, hacer su tarea y prepararse para la cama. Luego, cuando finalmente tienes algunos momentos libres para disfrutar su compañía, el cansancio te vence y no te deja.

En el Evangelio de san Marcos de la semana pasada Jesús envió a sus discípulos a salir en pareja a predicar, enseñar y curar. Esta semana regresan y le cuentan a Jesús todo lo que habían logrado. Después de escuchar acerca de sus logros, el Señor les aconseja dedicar un tiempo para descansar y recuperarse. Sabía que necesitarían ese descanso a fin de prepararse para las misiones futuras que llegarían rápidamente, ya que las personas que seguían a Jesús estaban hambrientas de escuchar sus palabras, pues se habían enterado de las grandes obras que hacía. Persiguieron a Jesús hasta el otro lado del lago con la esperanza de que les diera lo que querían. Jesús las vio y se compadeció de ellas, porque “andaban como ovejas sin pastor”.

A pesar de estar cansado deseaba acompañarlas. Esto sirve de lección al clero. Los obispos, sacerdotes y diáconos necesitamos tiempo para descansar un día libre de vez en cuando, para que cuando seamos llamados al servicio estemos listos para ir. En virtud de nuestro Bautismo, todos los cristianos estamos llamados a servir y trabajar en la viña del Señor; pero también necesitamos tiempo para descansar. Me he encontrado con personas que no hacen esto y terminan quemándose. Trabajan duro, pero no se han cuidado física o espiritualmente.

Si te es posible, considera hacer un retiro espiritual de fin de semana que pudiera ofrecer tu parroquia o la diócesis. Si no tienes disponible un fin de semana, trata de pasar sólo unos minutos cada día leyendo la palabra de Dios en la Biblia. Sólo unos 5 o 10 minutos al día dedicados a Dios puede ser un retiro diario, que te fortalecerá para emprender de nuevo tu camino.