Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 19 de Julio

Monseñor Gregory Parkes

 

Sacar la cizaña del pecado en tu vida.

 

Una de las cosas que hizo de Jesús tan buen maestro fue que conocía su audiencia y, por lo tanto, sabía bien cómo enseñar y predicar a la gente. Usaba historias relacionadas con la agricultura, puesto que en esos tiempos la sociedad era agraria y podía identificarse con ellas. Este fin de semana escuchamos la parábola de la buena semilla del Evangelio de san Mateo. A diferencia del Evangelio del domingo pasado sobre el sembrador y la semilla, que se refería a la palabra de Dios, la parábola de hoy nos enseña acerca de la naturaleza del Reino de Dios.

 

Una de las lecciones de esta parábola es que, en realidad, en el mundo el bien existe al mismo tiempo que el mal. Esto es algo que podemos presenciar todo el tiempo, especialmente durante tiempos de emergencias nacionales, crisis o desastres naturales. Esos tiempos tienden a manifestar lo mejor en la gente por la manera en que extienden su ayuda al prójimo. Pero también están los que toman ventaja de esas circunstancias para su propio beneficio y provecho. Nos preguntamos, “¿por qué permite Dios esto?” Hay que recordar que Dios es paciente con nosotros y siempre nos llama al perdón y a la conversión de corazón.

 

¿Qué tal si lo miramos de una manera más personal considerando nuestra propia vida? Hemos sido creados a imagen y semejanza a Dios y por lo tanto somos buenos por naturaleza. Pero tenemos que estar alertas, para asegurarnos de que la cizaña a nuestro derredor no asfixie lo bueno nuestro. Es por eso importante poner atención a con quién uno está, a nuestras amistades y con quiénes pasamos el tiempo. Quizás tengamos que percatarnos de que alguien no es una buena influencia en mi vida y no me está ayudando a llegar al cielo. Al final, la justicia de Dios prevalece y lo bueno triunfa; pero por ahora necesitamos hacer nuestra parte para promover el bien en el mundo, aun en medio de la cizaña que tenemos en derredor.

 

Algunas cosas buenas que podemos hacer es tener una buena vida de oración, ir a Misa el domingo, ir a confesarnos, leer y estudiar las Escrituras regularmente y practicar la caridad. ¡Si haces tales cosas no solamente sacarás la cizaña del pecado en tu vida, sino que también llevarás a otras personas a un encuentro con Cristo!