Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 23 de Agosto

Monseñor Gregory Parkes

¿Sabes quién es Jesús?

 

¿Te importa lo que la gente piense de ti? A muchas personas les preocupa la forma en que son percibidas por los demás, ya sean los vecinos, los compañeros de trabajo o, si son adolescentes, por sus iguales. Por lo general, queremos que los demás piensen bien de nosotros y que no nos definan según nuestras debilidades, fracasos o faltas.


En el Evangelio de este fin de semana leemos el relato del Evangelio de san Mateo, donde Jesús hace dos preguntas a sus discípulos sobre la identidad y la percepción. La primera pregunta es: “Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Y la segunda es: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” ¿Estaba nuestro Señor preguntándole esto a Pedro sólo para satisfacer su propio ego? ¿Estaba comprobando si su mensaje y su ministerio eran efectivos? Los discípulos ya habían sido testigos de muchos milagros y habían aprendido mucho de él. La verdad es que probablemente no le importara tanto lo que los líderes religiosos o el público en general dijeran de él. Quería una respuesta de los doce, sus discípulos más íntimos.


Pedro inmediatamente proclama: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús desea creyentes que lo conozcan, y que proclamen públicamente y sin reservas que él es el Señor y el Maestro. Los discípulos llegaron a creer, pues, hasta este momento, habían sido testigos oculares de los milagros de Jesús. Pero Jesús les recuerda que reconocerlo como Mesías les fue revelado por Dios. A pesar de algunas posibles vacilaciones de algunos en el grupo, Pedro tuvo el valor de proclamar esta verdad.


Y si Jesús te hiciera la pregunta: “¿quién dices que soy yo?” O, si alguien te preguntara quién es Jesucristo para ti, ¿cómo le responderías?
¿Sería una respuesta basada en hechos históricos, por ejemplo, que él nació en Belén, que José y María fueron sus padres, que fue criado en la fe y las tradiciones judías? ¿O serías capaz de hablar sobre la diferencia que tu relación con Jesucristo ha hecho en tu vida? ¿Serías capaz de proclamarlo como tu Salvador?


Cada vez que vamos a Misa, tenemos la oportunidad de conocer mejor quién es Jesucristo.