¿Estás usando tus talentos para la gloria de Dios?

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 15 de Noviembre

Monseñor Gregory Parkes

 

“Se acercó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: ‘Señor, dos talentos me dejaste; aquí tienes otros dos, que con ellos he ganado’. Su señor le dijo: ‘Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor’”.

-Mateo 25, 22-23

 

Durante mis años de crecimiento me llegaba ocasionalmente algún dinero; así fuese un regalo de cumpleaños o por Navidad, o lo había ganado repartiendo periódicos o haciendo algunas tareas o trabajitos. Mis padres me recordaban a menudo que ahorrara algo poniéndolo en el banco para ganar un poco de interés. Aunque deseaban que lo disfrutara, no querían que lo desperdiciara en cosas frívolas. Me enseñaron la importancia de prepararme para el futuro y el valor del dinero.  A medida que crecía, aprendí que estas lecciones también eran aplicables a mi fe.

 

Nos acercamos al final de otro año litúrgico. El próximo domingo es la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo y de ahí comenzamos un nuevo año eclesiástico con la celebración del Adviento. En el Evangelio de hoy Jesús les cuenta a sus discípulos otra parábola. Había un hombre que iba de viaje y le dejó sus bienes encargados a tres de sus sirvientes para que los supervisaran. Le dio a un sirviente cinco talentos, a otro entregó dos talentos y al tercero un talento. Los dos con las cantidades más grandes rápidamente comerciaron con otros y doblaron su dinero. Pero el sirviente que sólo tenía un talento decidió enterrarlo para no perderlo. Cuando el amo regresó, interrogó a cada sirviente. Los dos primeros sirvientes informaron que ganaron más dinero para el amo y éste los recompensó por sus esfuerzos. Pero al sirviente que sólo tenía un talento y no hizo nada para hacerlo crecer, se lo quitaron y fue despedido inmediatamente.

 

Es interesante que llamen al dinero talentos. Hoy en día usamos la palabra talento para describir lo que podemos hacer muy bien, mejor que otros. Algunas personas tienen más que otras, pero todos tenemos al menos un talento. Reconocemos que nuestros talentos vienen de Dios. Por eso cuando alguien tiene un talento excepcional como una mente aguda, o aptitudes artísticas o habilidades atléticas, decimos que es un “don de Dios”. Dios nos llama a usar estos talentos para alcanzar nuestro máximo potencial, y para el bien de la sociedad y de los demás.  

 

Como cristianos también estamos llamados a usar nuestros talentos para servir a los demás y dar gloria a Dios. ¿Haces esto o usas tus talentos sólo para tu beneficio propio? ¿Utilizas tu tiempo libre para avanzar el Reino estudiando la Palabra de Dios y ayudando a los demás… o pierdes el tiempo jugando en la computadora? ¿Te esfuerzas por cuidar de los menos afortunados o pasas noche tras noche frente al televisor? No hay nada malo en relajarse y disfrutar de un tiempo libre al final de un día ajetreado. Pero recuerda que en la parábola el que no hizo nada con el talento que se le dio fue rechazado por su amo.  

 

¿Estás usando tus talentos al máximo? Si no es así, haz un nuevo inicio y un nuevo comenzar. Esfuérzate cada día en el trabajo, el hogar, la escuela, la Iglesia y en la comunidad por usar lo mejor posible todos los talentos que Dios te ha dado para el bien de los demás y para dar gloria a Dios.