Cada día es una nueva oportunidad

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 22 de Noviembre

Monseñor Gregory Parkes

 

“Y el rey les dirá: ‘Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron’”.

– Mateo 25,40

 

¿Te preocupabas por los exámenes cuando estabas en la escuela? Yo sí. Aunque normalmente estudiaba, de vez en cuando me preguntaba si el profesor haría una pregunta para la cual yo no estaría preparado para responder. También me preocupaba lo que dirían mis padres si llegaba a casa con una mala nota o un mal resultado en un examen. Ese temor probablemente me hizo estudiar y prepararme aún más.

 

Este fin de semana celebramos la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, o el domingo de Cristo Rey. Es el último domingo del año litúrgico de la Iglesia y la próxima semana comenzamos un año nuevo con el primer domingo de Adviento. A lo largo de los tiempos litúrgicos escuchamos relatos sobre la vida de Jesús, de cómo nuestro Señor vivió y trabajó entre su pueblo. A menudo se refiere a sí mismo como el “Hijo del hombre”, preparando así a sus discípulos para la segunda venida. En la segunda venida gloriosa, Jesús juzgará a los vivos y a los muertos. Algunos serán admitidos al Reino de Dios, otros no.

 

Todos seremos llamados a dar cuenta a Dios de nuestra vida al final de nuestros días en la tierra. En cierto sentido, es como un examen. Si te encontraras con el Señor hoy día, ¿te preocuparía lo que dirías? ¿Estarías preparado? ¿Has practicado lo que se conoce como las obras corporales de misericordia, que escuchamos en el Evangelio de hoy?  

 

¿Has alimentado a los hambrientos y has provisto a los necesitados? ¿Has vestido al desnudo y acogido al extranjero? ¿Has visitado a los que están en prisión y cuidado a los enfermos, o al menos has rezado por ellos? El Evangelio proporciona la base para un buen examen de conciencia a través del cual reconocemos lo que hemos hecho y lo que no hemos hecho.

 

La bueno es que, si sientes que te has quedado corto en estas áreas, aún tienes tiempo para cambiar las cosas, aún hay tiempo para que estudies y te prepares. Cada día es una nueva oportunidad para vivir conforme al propósito para el cual Dios nos creó y responder a su llamado. Al amar y cuidar a nuestro prójimo expresamos nuestro amor a Dios. Da gracias a Dios por sus muchas bendiciones y comparte esas bendiciones con otras personas como un acto de gratitud a Dios.