Cumplan la voluntad de Dios con fe y confianza

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 20 de Diciembre

Monseñor Gregory Parkes

 

María contestó: “Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho”.

– Lucas 1, 38

 

Este fin de semana la Iglesia celebra el cuarto y último domingo de Adviento. El pasaje del Evangelio de san Lucas en este domingo es el relato de la Anunciación, cuando el ángel Gabriel anuncia a María que dará a luz al Salvador.


Imagínate cómo se habrá sentido esta joven adolescente en ese momento. Dice la Escritura que ella “se preocupó” por el saludo del ángel y se preguntó qué querría decir semejante saludo. Sin embargo, el ángel le asegura que no hay necesidad de temer porque ha hallado gracia ante Dios. Entonces el ángel dice: “Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús”. María responde, “¿Cómo podrá ser esto?” En lenguaje de hoy en día se puede parafrasear así lo que el ángel le contesta: “no te preocupes, el Espíritu Santo descenderá sobre ti y Dios hará esto posible. Y como prueba de ello te digo que tu pariente Isabel, que es demasiado mayor para tener un hijo, también está embarazada, porque nada es imposible para Dios”.


La mayoría de las mujeres pensarían que esto fue un sueño, que debió haber sido una alucinación o producto de la imaginación. Pero María no era una mujer común. Ella fue favorecida por Dios y consintió a las promesas del Señor. Su fiel respuesta, conocida como su fíat fue: “Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho”.


¿Cuántas veces nos preguntamos cuál será el propósito de Dios? ¿Está Dios realmente pidiéndome que haga lo que creo que me está pidiendo? Todos queremos tener la certeza de que lo que hacemos se basa en la voluntad de Dios. Puede que no tengamos un ángel enviado a nosotros para darnos el mensaje como a María, pero tenemos el Espíritu Santo en nuestro corazón para guiarnos y darnos seguridad.


Pídele al Señor hoy que llene tu corazón de confianza, obediencia y fe; un corazón que discierne y ora, pues cuando invitas a Dios a estar presente en las decisiones que tienes que hacer, ya sean grandes o pequeñas, Dios te guiará para que hagas lo que es mejor. Se necesita fe y confianza para cumplir la voluntad de Dios. Ésta es otra manera de Vivir Valientemente el Evangelio.

 

¡Que tú y tus seres queridos tengan una Feliz Navidad!