Reflexión de Evangelio (9/5/2021)

 

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 5 de Septiembre

Monseñor Gregory Parkes

 

 

Gloria a Dios

 

“Todos estaban asombrados y decían: «¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos»”. – Marcos 7, 37

 

Si me siguen en las redes sociales, probablemente saben que soy un fanático de los deportes, y estoy seguro de que muchos de ustedes también lo son. Aquí en Tampa Bay hemos tenido una buena racha de campeonatos ganados últimamente. Al final de un juego de campeonato, ocasionalmente pueden escuchar a un jugador victorioso decir: “¡Primero quiero dar gloria a Dios por hacer esto posible!” El atleta está tan emocionado que quiere proclamar la bondad de Dios en el momento de la victoria. La mayoría de los espectadores sonríen, aunque algunos no creyentes voltean sus ojos al dudar que Dios haya tenido algo que ver con la victoria.

 

En el Evangelio de Marcos de este fin de semana vemos cómo Jesús curó al hombre sordo, permitiéndole oír y hablar normalmente. El hombre quedó alborozado, pero Jesús le ordenó al hombre y a los testigos que no contaran a nadie lo sucedido. Pero, así como un atleta victorioso, estaban tan maravillados que no pudieron evitar contar a todos los que quisieran oír que fue Jesús quien realizó el milagro.

 

La mayoría de nosotros no ganaremos el Super Bowl o el Stanley Cup, ni seremos testigos de una curación milagrosa, pero tenemos victorias que día a día podemos celebrar. A menudo digo que debemos celebrar las pequeñas victorias de la vida. Tal vez ustedes o un ser querido se recuperó de una grave enfermedad o consiguió el trabajo que esperaba. Tal vez han superado un examen del que no se sentían seguros. Es posible que hayan dicho “gracias a Dios” al recibir los resultados. Debemos estar agradecidos con Dios.

 

Este pasaje nos recuerda que no sólo debemos dar gracias por los grandes acontecimientos de la vida, sino también por las pequeñas bendiciones que recibimos cada día. Debemos comenzar nuestro día dando gracias por el regalo de un nuevo día de vida y terminarlo con una oración de agradecimiento por el día que acabamos de vivir. ¿Por qué no venir a la iglesia este fin de semana para dar gracias por todas las bendiciones – grandes y pequeñas – que hemos recibido en la vida?

 

Reflexión de Evangelio (8/29/2021)

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 29 de Agosto

Monseñor Gregory Parkes

 

 

Un corazón y una alma limpia y humilde

 

“Los fariseos y los escribas le preguntaron: «¿Por qué tus discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de nuestros mayores?»

– Marcos 7, 5

 

Recuerdo haber asistido a un taller para párrocos y obispos sobre liderazgo. Una de las principales ideas que me llevé de la conferencia fue que había que esforzarse por sorprender a las personas haciendo algo bien. Como obispo, te puedes imaginar que recibo muchas cartas y correos electrónicos sobre nuestras parroquias, sacerdotes y diáconos. Algunas personas expresan preocupaciones o malas experiencias que han tenido. Otras personas quieren hacerme saber cuánto ha crecido su fe gracias a su participación en su parroquia. ¿Te imaginas si sólo llamara o contactara al sacerdote o el párroco cuando recibo quejas, pero nunca cuando escucho algo positivo? He adoptado la costumbre de hacer ambas cosas: llamar cuando algo debe ser atendido y dar las gracias cuando el elogio es merecido. ¿Haces tú lo mismo o siempre buscas sorprender a alguien haciendo algo mal?

 

El Evangelio de san Marcos de este fin de semana trata sobre los fariseos que juzgan a los seguidores de Jesús porque no practican los rituales tradicionales de los mayores con respecto a la purificación y la limpieza. Los fariseos se preocupan más por lo externo, pero con el tiempo, el ritual perdió su significado y a pesar de estar limpios por fuera, no estaban igual de limpios sus corazones. Jesús observa que por un lado hacen una cosa que es justa pero por otro lado hacen otra cosa que es pecaminosa. Tienen la apariencia externa de limpieza y rectitud, pero interiormente, la condición de sus corazones no es pura.   

 

Esta es una lección para todos nosotros. Muchas personas asisten a la Misa y cumplen con los rituales de las bendiciones, los gestos y las apariencias piadosas. Pero ¿saben siquiera su significado o por qué los realizan? Muchas personas reciben la Sagrada Eucaristía y sin embargo, tienen el corazón impuro porque llevan años sin acudir al sacramento de la Reconciliación. Somos llamados a acercarnos al altar y a Jesús en la Eucaristía, con reverencia y admiración y no en estado de pecado o por obligación. No basta con que nuestra apariencia externa muestre respeto al acercarnos a la mesa del Señor; es más importante que nuestro corazón y alma estén limpios y sean humildes.

 

Remembering Sr. Therese Ganly SSJ

Remembering Sister Therese Ganly SSJ

by Sister Kathleen Beatty SSJ

 

 

Sister Therese Ganly SSJ passed away on August 8th 2021 at the age of 97. In 1983, when St. Catherine of Siena parish was still in its infancy stage, Sister Therese Ganly SSJ left the four seasons of the Philadelphia area to live and work in the sun and warmth of Largo, Florida. For a non-driver, she soon learned her way to the assisted living facilities and hospitals in our area. Sister Therese began the important ministry of weekly visits to the people in those facilities as well as to those who were homebound. On weekends, one could find her teaching the children in Faith Formation classes. In time, Sister began a New Beginnings ministry for people who had lost their spouses. They enjoyed their Sunday afternoon gatherings and special dinners at some local restaurants.

 

In her later years here, Sister Therese made it a point of calling people on a regular basis to say hello, (her “Ministry of the phone”, pre-Zoom) to let them know they were in her prayers. She began our outreach ministry to those who are homebound, an important ministry which still exists today! She became active in the Life Ministry work of our parish.

As I look at old photos from those years, I notice that the majority of the people who worked with Sister Therese have preceded her to the “other side” of this life. Yet, I know there are still people at St. Catherine of Siena who worked with her in her 19 years of ministry here at our parish.

 

“May all the angels be there at your welcoming, with all the saints who go before you there.”

 

 

 

Reflexión de Evangelio (8/22/2021)

¿Le dirías sí a Jesús?

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 22 de Agosto

Monseñor Gregory Parkes

“Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También ustedes quieren dejarme?» Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios»”. – Juan 6, 67-69

 

Los que se encontraron con Jesús durante su ministerio público hace 2000 años tuvieron que tomar una decisión… ¿lo sigo o me alejo? Muchos eligieron seguirlo porque reconocieron que él tenía las palabras de vida eterna. Pero muchos también eligieron regresar a su forma de vida anterior y dejar de acompañarle. ¿Por qué tomaron esa decisión? Quizás no entendieron lo que Jesús intentó enseñarles o encontraron sus enseñanzas demasiado difíciles y desafiantes para seguir acompañándolo. Esta fue una realidad lamentable.

 

El Salvador del mundo estaba allí mismo en medio de ellos, y sin embargo se apartaron. Tal vez la vida les parecía mejor sin Jesús.  Tal vez fue la presión del mundo, de otras personas que les decían que Jesús no era quien decía ser, y por eso dudaron.  Tal vez las cosas eran más cómodas o fáciles sin que Jesús los desafiara con su predicación y enseñanza. Esto suena familiar hoy en día.

 

Las personas inventan una variedad de excusas para no abrir sus corazones al Señor o para no venir a la Iglesia. Racionalizan y justifican por qué no creen o por qué no han regresado. Debemos recordar que la Iglesia está compuesta por pecadores. El Papa Francisco ha descrito a la Iglesia como un “hospital de campaña” para aquellos que están enfermos y necesitan ser curados. La mayoría de los pecadores están tratando, con la ayuda de Dios, de convertirse cada vez más en la persona que Dios desea que sean. Ellos conocen el camino hacia el Padre y quieren atraer a otras personas. Conocen el dolor de este mundo, incluyendo el estrés y la ansiedad. Pero también saben que Cristo está con ellos a lo largo del camino.

 

¿Qué vas a hacer hoy? ¿Responder sí a Jesús o hacer como las personas que prefieren regresar a una vida sin Jesús? Pídele a Jesús que esté contigo en todo. ¡Sé valiente hoy!

 

Reflexión de Evangelio (8/15/2021)

La Asunción

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 15 de Agosto

Monseñor Gregory Parkes

 

Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno”. – Lucas 1, 44

 

Este fin de semana la Iglesia celebra la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María. Creemos que cuando se completó el curso de su vida terrenal, Marֵía fue asunta en cuerpo y alma al cielo, donde habita como Reina del cielo y la tierra. Esta enseñanza se basa en la realidad de que María fue concebida sin pecado original, y por lo tanto, quedó libre de la corrupción del pecado y la muerte. Se le dio el honor especial de participar en la Resurrección de su Hijo Jesucristo. Y a través de su participación en esta Resurrección y por sus oraciones, María nos ayuda a los que sufrimos de los efectos del pecado original, a vivir con ella y su Hijo en la alegría del cielo.

 

Nuestra lectura del Evangelio de hoy de san Lucas es el relato de la Visitación cuando María, habiendo ya concebido a Jesús por el poder del Espíritu Santo, viajó a un pueblo de las montañas de Judea para visitar a Isabel, que también esperaba un niño. ¡El encuentro entre ellos es un momento de gozo! De hecho, en el Evangelio Isabel dice: “Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno”. Y así como la presencia de nuestro Señor en ese momento fue motivo de gozo, también lo es cada vez que nos acercamos a Jesucristo, particularmente cuando recibimos su Cuerpo y Sangre en la Eucaristía.

 

Nuestra oración en esta solemnidad es que también vayamos algún día a donde María ha ido. Y siendo nuestra Madre y la Madre de Dios, ella no desea algo más allá de acercarnos a su Hijo, Jesucristo, y que podamos estar con él por toda la eternidad. ¿Tenemos el valor como María de seguir a Jesús en nuestras vidas a través de los buenos tiempos, así como en los tiempos de dificultad y adversidad? ¿Y como María, tenemos el valor de llevar la presencia y el gozo de Jesucristo a todos aquellos que encontramos? Amén.

 

Reflexión de Evangelio (8/22/2021)

¿Le dirías sí a Jesús?

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 22 de Agosto

Monseñor Gregory Parkes

 

“Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También ustedes quieren dejarme?» Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios»”.

– Juan 6, 67-69

 

Los que se encontraron con Jesús durante su ministerio público hace 2000 años tuvieron que tomar una decisión… ¿lo sigo o me alejo? Muchos eligieron seguirlo porque reconocieron que él tenía las palabras de vida eterna. Pero muchos también eligieron regresar a su forma de vida anterior y dejar de acompañarle. ¿Por qué tomaron esa decisión? Quizás no entendieron lo que Jesús intentó enseñarles o encontraron sus enseñanzas demasiado difíciles y desafiantes para seguir acompañándolo. Esta fue una realidad lamentable.

 

El Salvador del mundo estaba allí mismo en medio de ellos, y sin embargo se apartaron. Tal vez la vida les parecía mejor sin Jesús.  Tal vez fue la presión del mundo, de otras personas que les decían que Jesús no era quien decía ser, y por eso dudaron.  Tal vez las cosas eran más cómodas o fáciles sin que Jesús los desafiara con su predicación y enseñanza. Esto suena familiar hoy en día.

 

Las personas inventan una variedad de excusas para no abrir sus corazones al Señor o para no venir a la Iglesia. Racionalizan y justifican por qué no creen o por qué no han regresado. Debemos recordar que la Iglesia está compuesta por pecadores. El Papa Francisco ha descrito a la Iglesia como un “hospital de campaña” para aquellos que están enfermos y necesitan ser curados. La mayoría de los pecadores están tratando, con la ayuda de Dios, de convertirse cada vez más en la persona que Dios desea que sean. Ellos conocen el camino hacia el Padre y quieren atraer a otras personas. Conocen el dolor de este mundo, incluyendo el estrés y la ansiedad. Pero también saben que Cristo está con ellos a lo largo del camino.

 

¿Qué vas a hacer hoy? ¿Responder sí a Jesús o hacer como las personas que prefieren regresar a una vida sin Jesús? Pídele a Jesús que esté contigo en todo. ¡Sé valiente hoy!

Reflexión de Evangelio (8/8/2021)

Yo soy el pan de vida

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 8 de Agosto

Monseñor Gregory Parkes

 

“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; quien coma este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”. – Juan 6,51

A lo largo de los relatos evangélicos, hemos escuchado sobre los milagros de Jesús al curar a los cojos, devolver la vista a los ciegos, alimentar a millares de personas prácticamente de la nada e incluso resucitar a los muertos. Algunos lo vieron como un profeta y algunos hasta llegaron a pensar que era un mago o que hacía trucos inexplicables. Pero el número de creyentes llegó a ser de millares de personas. El pueblo judío había estado esperando por un mesías, pero sus expectativas eran muy diferentes a lo que Jesús hacía y decía.

Jesús no aparece como un rey o un fuerte líder militar, sino como el humilde hijo de un carpintero. Esto hace dudar a algunos, a pesar de las grandes obras que realizaba en medio de ellos. Jesús les asegura que él es el enviado de Dios y vincula el creer en él con alcanzar la vida eterna. Jesús les dice que él es el pan de vida y que quien crea en él tendrá vida eterna. Al oír esto, ¿se lanzan a seguir a Jesús o continúan esperando por el supuesto mesías?

Lo mismo puede decirse de nosotros hoy. A muchas personas, incluso a los católicos, les cuesta entender que Jesús es el pan de vida, que su carne es el verdadero alimento para el mundo. Esto forma parte del gran misterio de nuestra fe. Nuestras mentes no pueden comprender el hecho de comer carne humana o beber sangre. Es Jesús, verdaderamente presente en su Cuerpo y en su Sangre, quien nos sostiene en nuestro camino por la vida. Si queremos llegar a ser las personas que Dios creó para cumplir la misión que nos dio de difundir la buena nueva, necesitamos alimentarnos de su Cuerpo y su Sangre. Desafortunadamente, muchos ponen su fe y confianza en las cosas de este mundo que son pasajeras – dinero, posesiones o prestigio – y no en las cosas de Dios, que es eterno.

Si realmente crees que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios que es el pan de vida, entonces TENDRÁS vida eterna. Pero se necesita una fe valiente para creer y proclamar esto como lo hacemos en el credo, e igualmente importante, para vivirlo. Ten el coraje de vivir lo que proclamas para que puedas ir y transformar valientemente el mundo.

Reflexión de Evangelio (8/1/2021)

El pan de la vida

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 1 de Agosto

Monseñor Gregory Parkes

 

“Jesús les contestó: “Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed”. – Juan 6,35

 

Apuesto a que si se hace una encuesta a un segmento de la población sobre cuáles son sus deseos y necesidades en esta vida, muchos dirían que son los teléfonos celulares, las computadoras u otros dispositivos electrónicos portátiles. De hecho, basta con quitarle el teléfono a un adolescente para ver su reacción. Otras personas dirían en la encuesta que desean una carrera exitosa con estabilidad financiera. Puede que algunas vayan a más profundidad y mencionen la felicidad de la familia o la paz en el mundo. Pero me imagino que no habría muchos que dijeran: “una relación más íntima con Dios”.

 

Resulta interesante que busquemos la realización personal en cosas terrenales. Las exigencias del trabajo son grandes. Muchas personas comienzan su día antes del amanecer y llegan a casa después del anochecer, dejando poco tiempo para Dios o la familia. Eso no es lo que nuestro Señor quiere de nosotros. No pongamos las cosas de este mundo por delante de lo que es verdaderamente importante. El éxito, la fama, el dinero y los bienes son cosas atractivas en la vida diaria, pero no nos acercan al cielo. 

 

En el Evangelio de san Juan de este fin de semana vemos que Jesús se ha alejado de las multitudes y ha viajado a Cafarnaúm. Pero las personas le siguen la pista, verdaderamente hambrientas de lo que él les ofrece y de lo que puede hacer por ellas. Jesús les asegura que tienen hambre de las cosas equivocadas y les dice: “No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre”. Por supuesto que ellos no se daban cuenta de que Jesús era el Hijo del Hombre. Pensaban que, al igual que Moisés que los alimentó en el desierto, Jesús también podría alimentarlos como lo hizo con los panes y los pescados. Jesús les recordó que fue Dios quien los alimentó y que, de hecho, Jesús mismo era el pan de la vida eterna que buscaban, y que los satisfaría.   

 

Las personas acerca de las cuales leemos en el Evangelio de esta semana no eran felices. Buscaban algo más. Hoy en día muchas personas no son felices; aunque crean tenerlo todo siguen en búsqueda de más. La felicidad verdadera y duradera viene de Dios…la paz, la alegría, el amor y la misericordia. Todo esto se encuentra en la Eucaristía, en Jesús que es el pan de la vida. Si hace tiempo que no vas a la iglesia, este fin de semana es el momento oportuno para hacerlo.  

 

Reflexión de Evangelio (7/25/2021)

Jesús proveerá

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 25 de Julio

Monseñor Gregory Parkes

“Jesús le respondió: “Díganle a la gente que se siente”. En aquel lugar había mucha hierba. Todos, pues, se sentaron ahí; y tan sólo los hombres eran unos cinco mil. Enseguida tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios, se los fue repartiendo a los que se habían sentado a comer. Igualmente les fue dando de los pescados todo lo que quisieron”. – Juan 6,10-11

 

En el capítulo 6 del Evangelio de san Juan de este domingo vemos cómo millares de personas seguían a Jesús y sus discípulos en busca de cura y esperanza. Jesús le pregunta a Felipe cómo iban a alimentar a la multitud, sabiendo perfectamente que Felipe no tendría la respuesta. Pero Andrés y los demás encontraron a un muchacho que dio lo que tenía a los discípulos.  La naturaleza humana y la experiencia nos dicen que cinco panes y dos pescados no alimentarían a 5,000 personas. Pero Jesús bendijo la comida, dio gracias y la repartió. Rindió tanto que terminaron recogiendo sobras, lo cual fue un verdadero milagro.

 

Probablemente se pidió a muchos de los presentes que contribuyeran. Cualquiera podría haber dado lo que tenía, pero fue un niño el que dio todo lo que tenía por la causa. Vio la necesidad y en su manera infantil, lo entendió. ¿Con qué frecuencia nosotros los adultos dejamos de darle apoyo a las causas? ¿Tenemos una mentalidad de escasez o de abundancia? No importa lo mucho o lo poco que tengamos, Jesús puede hacer mucho con poco si tenemos fe en él. El Señor aprovechó esta oportunidad para enseñarle a las personas que si confían en él, les proveerá lo necesario y aún más. Jesús tomó lo poco que tenían y lo multiplicó de tal manera que todos quedaron satisfechos.

 

Todos nosotros tenemos dones y talentos que podemos usar para la gloria de Dios y en beneficio del pueblo de Dios. Pudiéramos pensar: “mis talentos y dones son pequeños e insignificantes”. Pero en realidad sí son importantes. Tus donaciones al banco de alimentos de la iglesia local o a Caridades Católicas o a la Sociedad de San Vicente de Paúl alimentan a muchos. Fuimos testigos de la generosidad de muchas personas durante esta pandemia, cuando aquellas personas que tenían pocos alimentos fueron auxiliadas por la generosidad de otras personas. Cuando extendemos nuestra ayuda a las personas menos afortunadas que nosotros y que carecen de todo, y les damos ropa, latas de comida para alimentar a la familia por una semana y transporte para ir al trabajo, les ofrecemos un apoyo realmente significante.

 

Nuestras iglesias reciben cada semana llamadas de personas que se encuentran en las márgenes, en las periferias, a una semana de quedarse sin hogar, aguantando a duras penas. La próxima vez que vayas a la iglesia, ¿por qué no llevas algo para dar gracias a Dios y ayudar a otra persona, como una bolsa de comida o una contribución benéfica a tu parroquia? Hacer eso es ¡Vivir Valientemente el Evangelio!

 

 

Reflexión de Evangelio (7/18/2021)

Descanso

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 18 de Julio

Monseñor Gregory Parkes

Entonces él les dijo: «Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco».  – Marcos 6, 31

Cuando tú y yo pasamos por situaciones en casa o en el trabajo que nos causan estrés es probable que queramos darnos un tiempo a solas para calmarnos. A algunas personas les gusta salir a caminar o hacer ejercicio en esos momentos. Si eres padre o madre, especialmente de niños pequeños, ese tiempo de “soledad” es valioso y extremadamente raro, ya que tus niños exigen tu atención. Necesitan ser alimentados, hacer su tarea y prepararse para la cama. Luego, cuando finalmente tienes algunos momentos libres para disfrutar su compañía, el cansancio te vence y no te deja.

En el Evangelio de san Marcos de la semana pasada Jesús envió a sus discípulos a salir en pareja a predicar, enseñar y curar. Esta semana regresan y le cuentan a Jesús todo lo que habían logrado. Después de escuchar acerca de sus logros, el Señor les aconseja dedicar un tiempo para descansar y recuperarse. Sabía que necesitarían ese descanso a fin de prepararse para las misiones futuras que llegarían rápidamente, ya que las personas que seguían a Jesús estaban hambrientas de escuchar sus palabras, pues se habían enterado de las grandes obras que hacía. Persiguieron a Jesús hasta el otro lado del lago con la esperanza de que les diera lo que querían. Jesús las vio y se compadeció de ellas, porque “andaban como ovejas sin pastor”.

A pesar de estar cansado deseaba acompañarlas. Esto sirve de lección al clero. Los obispos, sacerdotes y diáconos necesitamos tiempo para descansar un día libre de vez en cuando, para que cuando seamos llamados al servicio estemos listos para ir. En virtud de nuestro Bautismo, todos los cristianos estamos llamados a servir y trabajar en la viña del Señor; pero también necesitamos tiempo para descansar. Me he encontrado con personas que no hacen esto y terminan quemándose. Trabajan duro, pero no se han cuidado física o espiritualmente.

Si te es posible, considera hacer un retiro espiritual de fin de semana que pudiera ofrecer tu parroquia o la diócesis. Si no tienes disponible un fin de semana, trata de pasar sólo unos minutos cada día leyendo la palabra de Dios en la Biblia. Sólo unos 5 o 10 minutos al día dedicados a Dios puede ser un retiro diario, que te fortalecerá para emprender de nuevo tu camino.