Reflexión de Evangelio (9/20/2020)

Llamados a evangelizar para Cristo

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 20 de Septiembre

Monseñor Gregory Parkes

 

“Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno? De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos’’.

-Mateo 20, 14-16

 

Si creciste en una familia con hermanos o hermanas, probablemente puedas recordar momentos en los que sentiste que te trataban injustamente con relación a ellos. “¿Cómo es que ella recibió eso, pero yo sólo recibí esto?” o “¡Le disté eso a él, pero yo sólo recibí esto!” Sin duda es una de las pruebas en la crianza de los hijos. También ocurre en el lugar de trabajo y a veces, desafortunadamente, en la Iglesia.


En el Evangelio de san Mateo este fin de semana escuchamos acerca de la justicia de Dios en la parábola del propietario. El propietario contrató a los trabajadores en la primera parte del día por un día de salario fijo. Luego contrató más trabajadores al mediodía, y otros más cerca del final del día. Cuando llegó el momento de pagar los últimos trabajadores que fueron contratados y sólo trabajaron unas pocas horas recibieron la misma cantidad que los que fueron contratados primero y trabajaron todo el día. Los que fueron contratados a primera hora de la mañana se molestaron alegando que fueron tratados injustamente. Quizás aparentemente tuvieran razón.


Pero esta parábola es sobre la generosidad del amor de Dios y el Reino de los cielos, no sobre nuestra comprensión humana de lo que es justo o injusto. Es una historia acerca de nuestro llamado personal y de cómo respondemos. Es una historia acerca de la gracia de Dios, y el amor y la misericordia sin fin; de tal manera que, incluso al final de nuestra vida, al final de la jornada, tenemos la oportunidad de aceptar a Cristo y, con la gracia de Dios, obtener nuestra recompensa celestial. Dios desea que todos lleguen a conocerlo y se salven.


Nosotros, a través de nuestro Bautismo, estamos llamados a trabajar para Cristo. Estamos llamados a dar testimonio, a evangelizar, a amar y perdonar, a ser un ejemplo vivo de lo que significa ser cristiano. Pero a menudo nos quedamos cortos en el cumplimiento de ese llamado. Para algunos, puede que pasen años o décadas antes de que tengan una conversión de corazón. Pero, a pesar de su comienzo tardío, Dios los aceptará tal y como son. Otras personas le son fieles a Dios y a sus mandamientos durante toda su vida. Sin embargo, Dios nos ama a todos.


Como los trabajadores que se sintieron tratados injustamente, puede que no entendamos cómo todo esto es posible. Pero recuerden, los caminos de Dios no son nuestros caminos. Y por eso, debemos estar agradecidos.

 

Reflexión de Evangelio (8/16/2020)

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 16 de Agosto

Monseñor Gregory Parkes

Señor, danos la gracia

 

Como personas en una sociedad que juzga a los demás por su apariencia, estatus social, dinero y mucho más, es notable que en el Evangelio de san Mateo de este fin de semana, encontremos a Jesús curando a una mujer cananea. Las muchas historias de los encuentros de Jesús con la gente son a menudo con personas que muchos juzgarían estar al margen de la sociedad, los pecadores, los rechazados, los criminales, los extranjeros, e incluso los funcionarios corruptos del gobierno y del templo. Él hace esto para desafiar a la autoridad del día, y crear una nueva manera de pensar y de llegar a los demás.

 

Los cananeos eran paganos en su mayoría. Sin embargo, esta mujer grita: “Señor, hijo de David, ten compasión de mí”. Ella reconoce la divinidad de Cristo y se dirige a él como tal. Ella no quería nada más que liberar a su hija del tormento de un demonio. Jesús aprovechó la oportunidad para mostrar que sus obras salvíficas no eran sólo para los judíos, sino para todas las personas sin importar nacionalidad, creencia o incredulidad. La mujer demostró fe, orando ferviente e incesantemente, y Jesús respondió a su oración. Le dijo: “Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas”, y su hija fue curada.

 

Que esto nos sirva de lección de cómo la oración incesante y persistente es poderosa y es atendida. Puede que no sea la respuesta que queremos, pero confiamos en que es la voluntad de Dios. Hoy más que nunca nuestras familias, nuestras iglesias, nuestra nación y nuestro mundo necesitan oraciones…oraciones de curación, oraciones por la paz, oraciones por el amor a nuestro prójimo sin importar el color de la piel, la nacionalidad, la política, la fe o las acciones pasadas. Hoy rezamos: “Señor danos la gracia de abrir nuestros corazones para llevar la sanación y la compasión a todos”.

 

 

Q&A with Fr. Penn

Submit a question for Fr. Connor Penn to answer LIVE on Zoom! Q&A will take place on August 27th at 7:00 pm

SCOS Policy

This Facebook page is administered by Communications Department with feedback and input from various ministries of St. Catherine of Siena Catholic Church.

Due to the nature of Facebook, St. Catherine of Siena Catholic Church cannot regulate and does not necessarily endorse the content of individual Wall postings, Fans’ pages, advertisements, etc. Comments left by others on this page do not reflect the views of St. Catherine of Siena Catholic Church.

We reserve the right to remove or de-link objectionable content if and when we become aware of it.

The purpose of any social media page is to provide an interactive forum where readers can gather and discuss information about the wide range of issues addressed by the work and mission of the Catholic Church, specifically through the Diocese of St. Petersburg.

Followers are encouraged to post questions, comments and concerns, but should remember this is a moderated online discussion hosted by St. Catherine of Siena Catholic Church.

St. Catherine of Siena Catholic Church appreciates healthy, constructive debate and discussion; that means we ask that comments be kept civil in tone and reflect the charity and respect that marks Christian discourse. Comments that may be deleted include those that contain:

• Personal attacks/inflammatory remarks against a person or group
• Content/comments off topic
• Spam
• Links to sites that contain offensive material or attack the Church’s hierarchy and its mission
• Promotion of services, products, political organizations/agendas
• Political discussions or endorsements
• Information that is factually incorrect
• Vulgar Language

St. Catherine of Siena Catholic Church reserves the right to remove posters who violate this policy.

Ministry Leaders Survey

 

1. Training 1 – ZOOM Video Conferencing: How-To & the Basics

Are you considering using the ZOOM video conferencing program to reach out to others? Due to the nature of the novel COVID-19 Coronavirus, we are limited in how we meet in person. In light of seeking to ensure the safety of our community, many people are using alternative means to communicate and connect. In this training you will learn how to create a free ZOOM account, set up a meeting, and how to facilitate a video conference.

2. Training 2 – SOCIAL MEDIA: Helping Your Ministry Stay Connected to SCOS

Do you not use social media? Want to help others stay informed through our social media, app, and website? Scripture tells us that we are one body in Christ. During this time when many of us are not together in person, it is a wonderful opportunity to utilize digital forms of communication. Learn about each of our social media platforms, our website, and parish app.


Please take our quick Ministry Leaders Survey:

 

 

Thank you for taking the survey, our parish will update Ministry Leaders regarding results of the survey. 

Reflexión de Evangelio (7/19/2020)

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 19 de Julio

Monseñor Gregory Parkes

 

Sacar la cizaña del pecado en tu vida.

 

Una de las cosas que hizo de Jesús tan buen maestro fue que conocía su audiencia y, por lo tanto, sabía bien cómo enseñar y predicar a la gente. Usaba historias relacionadas con la agricultura, puesto que en esos tiempos la sociedad era agraria y podía identificarse con ellas. Este fin de semana escuchamos la parábola de la buena semilla del Evangelio de san Mateo. A diferencia del Evangelio del domingo pasado sobre el sembrador y la semilla, que se refería a la palabra de Dios, la parábola de hoy nos enseña acerca de la naturaleza del Reino de Dios.

 

Una de las lecciones de esta parábola es que, en realidad, en el mundo el bien existe al mismo tiempo que el mal. Esto es algo que podemos presenciar todo el tiempo, especialmente durante tiempos de emergencias nacionales, crisis o desastres naturales. Esos tiempos tienden a manifestar lo mejor en la gente por la manera en que extienden su ayuda al prójimo. Pero también están los que toman ventaja de esas circunstancias para su propio beneficio y provecho. Nos preguntamos, “¿por qué permite Dios esto?” Hay que recordar que Dios es paciente con nosotros y siempre nos llama al perdón y a la conversión de corazón.

 

¿Qué tal si lo miramos de una manera más personal considerando nuestra propia vida? Hemos sido creados a imagen y semejanza a Dios y por lo tanto somos buenos por naturaleza. Pero tenemos que estar alertas, para asegurarnos de que la cizaña a nuestro derredor no asfixie lo bueno nuestro. Es por eso importante poner atención a con quién uno está, a nuestras amistades y con quiénes pasamos el tiempo. Quizás tengamos que percatarnos de que alguien no es una buena influencia en mi vida y no me está ayudando a llegar al cielo. Al final, la justicia de Dios prevalece y lo bueno triunfa; pero por ahora necesitamos hacer nuestra parte para promover el bien en el mundo, aun en medio de la cizaña que tenemos en derredor.

 

Algunas cosas buenas que podemos hacer es tener una buena vida de oración, ir a Misa el domingo, ir a confesarnos, leer y estudiar las Escrituras regularmente y practicar la caridad. ¡Si haces tales cosas no solamente sacarás la cizaña del pecado en tu vida, sino que también llevarás a otras personas a un encuentro con Cristo!

 

 

 

Reflexión de Evangelio (7/12/2020)

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 12 de Julio

Monseñor Gregory Parkes

 

¿Has intentado hacer un jardín? Puede ser una tarea difícil, puesto que requiere mucho trabajo y cuidado. Recuerdo que cuando era niño tuve un poco de interés en la jardinería. Mis padres me dieron permiso para despejar un pequeño pedazo de grama en el patio. Sembré zanahorias, rábanos y pepinos.

A pesar de mis esfuerzos, mi proyecto no dio mucho fruto. Las condiciones del tiempo no fueron las mejores. Las ardillas y otros animales se sirvieron ellas mismas y, para ser honesto, no siempre le presté mucha atención al jardín. Como resultado, y aunque pensé que sólo coseché unas cuantas zanahorias y rábanos, sé que la experiencia me enseñó unas cuantas lecciones valiosas sobre cómo cuidar de algo.

 

En el Evangelio de hoy según san Mateo, Jesús trata de enseñarle algo a la multitud haciendo uso de una parábola. Sabemos que Jesús usó parábolas como un modo de enseñar cosas y conceptos a veces difíciles haciendo uso de imágenes y objetos, que les eran ciertamente familiares a su audiencia. En la parábola de hoy usa la imagen de un sembrador que sale a sembrar semillas. El sembrador es bien generoso con las semillas; tan es así, que caen en varios tipos de terrenos y es el terreno que determina si las semillas echarán raíces y darán fruto. Al fin y al cabo, la semilla que cayó en terreno fértil fue la que produjo la cosecha.

Más tarde en el mismo Evangelio de san Mateo, Jesús explica la parábola a sus discípulos. La semilla es la Palabra de Dios y los distintos terrenos representan los modos diferentes con que se recibe la palabra. ¿Ofrece nuestra vida un terreno fértil para que la Palabra de Dios eche raíces y alcance una madurez completa? En otras palabras, ¿estamos abiertos a recibir la Palabra de Dios, cultivarla, nutrirla y hacerla parte de nuestra vida?

Llegar a la plenitud de ser la persona que Dios creó en ti conlleva esfuerzo. No sucede por sí misma. Piensa en tu vida en este momento. ¿Es reflejo del Evangelio – de la buena nueva de Jesucristo?

¿Está dando buen fruto para el Reino tu vida con tus palabras y acciones? Dios es muy generoso con nosotros. ¿Qué tipo de terreno le ofrecemos para su siembra?

 

 

 

Reflexión de Evangelio (6/28/2020)

Reflexión en Español de Evangelio del Domingo 28 de Junio

Monseñor Gregory Parkes

 

Los niños a menudo les preguntan a sus padres: “¿a quién amas tú más, a mí o a él?” o “¿a cuál de mis hermanos amas más?” Y en algún momento de riña hasta pudieran exclamar con enfado o desafío: “¡Siempre los has amado más a ellos que a mí!”. Por supuesto que esto no es cierto, pero es quizás lo que ellos crean.

En la lectura de este domingo del Evangelio de san Mateo podemos notar, así por encima, un paralelismo bastante difícil. Jesús declara que “el que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí” y añade que “el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí”. Conocemos la frase “Jesús es amor”, pero oírla en este contexto nos puede dar que pensar. Después de todo, ¿qué no haría un padre para salvar a su hijo o hija? Es siempre difícil para los padres perder a su hijo o hija, y culpar a Dios o preguntarse: “¿Si Dios me ama, porque me ha hecho esto?”


Estamos llamados a amar a Dios en todo tiempo y en toda situación, con todo nuestro corazón, nuestra mente y nuestra alma. Los padres, a pesar de toda su bondad, son también creaturas pecadoras y ocasionalmente pueden estar equivocados. Este mundo es pasajero, pero el cielo es eterno, tal como lo es el amor de Dios hacia nosotros.
Hay muchas tentaciones en la vida y para vivir verdaderamente en Cristo hay que negarse a sí mismo.

 

Dios no puede ser superado en generosidad y amor incondicional. Después de todo, Dios entregó a su Hijo, para que fuera nuestro Salvador.


No estoy diciendo que dejen de amar a sus padres, a sus hijos o a sus amigos, sino que Dios tiene la prioridad sobre todas las cosas, pues todo lo demás es pasajero.
¿Tienes la valentía de abrir tu corazón para que Dios lo llene con su amor eterno y después compartirlo con los demás? Ora hoy para pedir esta gracia.