Start date: February 14, 2021 - End date: May 1, 2021

 

 

As Catholics, we recognize the dignity of human life from conception until natural death. Our Church has consistently taught that abortion is morally evil. Importantly, many have inquired if the COVID-19 vaccines are morally acceptable.

A November 20th statement was made by the United States Conference of Catholic Bishops: “Neither the Pfizer nor the Moderna vaccine involved the use of cell lines that originated in fetal tissue taken from the body of an aborted baby at any level of design, development or production.” However, both “have made use of a tainted cell line for one of the confirmatory lab tests of their products. There is thus a connection, but it is relatively remote.”

The statement also refers to three documents from the Holy See “They also make distinctions in terms of the moral responsibility of the various factors, from those involved in designing and producing a vaccine to those receiving the vaccine. Most importantly, they all make it clear, that, at the level of the recipient, it is morally permissible to accept vaccination when there are no alternatives and there is a serious risk to health.”

For more information, go to the Vatican (VaticanNews.va) and USCCB (usccb.org).

We continue to pray for an end to abortion and the pandemic.

 

 

 


 

 

Como católicos, reconocemos la dignidad de la vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. Nuestra Iglesia siempre ha enseñado que la interrupción del embarazo o aborto es moralmente grave.

 

Es primordial aclarar las dudas de muchos en cuanto a si las vacunas contra COVID-19 son moralmente aceptables.

Al 20 de noviembre, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos emitió la siguiente declaración: “Ni Pfizer ni Moderna utilizaron líneas celulares moralmente comprometidas en el diseño, el desarrollo ni producción de la vacuna. Sin embargo, ambas vacunas pueden haber usado una línea celular adulterada en una prueba de confirmación de la eficacia de su producto. Existe, por tanto, una conexión, aunque es relativamente remota.”

La declaración también hace referencia a tres documentos de la Santa Sede que “señala distinciones en términos de la responsabilidad moral de los diferentes factores, de aquellos involucrados en el diseño y producción de una vacuna a los que la reciben. Pero más importante, los documentos dejan bien claro, que a nivel de quien recibe la vacuna, es moralmente permisible aceptar la vacuna cuando no hay opciones y existe una amenaza seria a la salud.” 

Para más información, visite la página del Vaticano (VaticanNews.va) y la de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (usccb.org).

Nosotros continuamos en oración para el fin del aborto y la pandemia.